Bueno, hace rato que no jugamos a este, pero lo tengo y lo recomiendo. Es uno de esos pocos juegos de estrategia hechos y derechos que puede además de ser un ameno ejercicio mental con amigotes (ie: ñoños) atraer a una novia desprevenida a aprender las reglas y sentarse también a la mesa.Albergando una amena reunión de 3 a 5 jugadores, el Puerto Rico es un juego de tablero estilo alemán hecho y derecho. No hay manera de destruír a tus adversarios, sino solo de aventajarlos. Nunca se eliminan jugadores. Todos tienen siempre algo para hacer. Nadie espera nunca a que "termine el turno del otro", porque todos los jugadores juegan durante todos los turnos (propios y ajenos). El azar está efectivamente reducido a cero, aunque no es un ajedrez cerebral sino que su gameplay es algo liviano que fluye. Además no es un juego de "conquistas devastadoras" sino uno donde las ventajas sutiles marcan la diferencia final. Nunca está todo dicho hasta que efectivamente se termina el juego (lo que suele ocurrir en aproximadamente 1 hora después de comenzado).
En fin, es una experiencia altamente recomendable apta para todo tipo de público, especialmente para esos guanacos que piensan que los juegos de estrategia deben durar 5 horas, se tratan solo de dominar el mundo y que el TEG es el único juego de estrategia que se inventó en la historia de los juegos de tablero (y además no saben que es una vil copia trucha del Risk y que como si eso fuera poco hay juegos similares mucho mejores, pero eso es otra historia... o mejor dicho, una historia para otro post... :P ).Para todos aquellos que no saben lo que es un "juego de tablero estilo alemán", les prometo que otro día también escribiré algo al respecto. Por ahora tomen mi palabra y créanme que este en particular es un excelente exponente. ;)
Un abrazo.
Rula.
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